martes, 2 de diciembre de 2014

te imagino

A veces, sólo a veces, de vez en cuando, me imagino que me quieres, que me buscas, que me necesitas. Imagino una escena en la que me sonríes y me acaricias la cara, y que no tengo que ser yo la que besa primero. Simplemente te imagino a mi lado y en silencio, imagino que eres tú el que quiere estar conmigo. Y abrazo la almohada pensando que te duermes a mi lado.
Pero tranquilo, es sólo a veces.

perdóname por no poder evitarlo

Te quise hasta morderme los labios, arrugarme la piel y romperme los huesos. Y después de eso seguí queriéndote. Y lo peor de quererte es no poder hacerlo. Quedarme echa polvo (literal) en un rincón de la habitación respirando defectos. Todos hablan del dolor de las rupturas pero nadie habla del dolor de querer a una persona que nunca va a corresponderte. Y de que te golpee el alma y te rompa el corazón y se beba la sangre de tus venas y aún así querer. Ya no te quedan lágrimas que llorar y lloras aire. Y estás podrida por dentro, te estás marchitando. Deseas odiar a aquel que quieres y solo puedes odiarte a ti misma. Por quererle.

domingo, 23 de noviembre de 2014

endiabladamente perfecto

Eres tan endiabladamente imperfecto. Joder, cómo me fastidia que aciertes siempre. Menudo bicho raro eres, qué manías tan dulcemente asquerosas. Eres de esos que se frotan la nariz antes de cruzar la calle, que llevan el mismo bolígrafo para todos los exámenes y que dan un par de vueltas sobre el pie derecho antes de los partidos.
Te crees muy moderno porque un día te encontraste un libro de Joyce de segunda mano y te lo leíste. Y mierda, qué bien te queda llevarlo debajo del brazo, y qué bonito es escucharte comentar cada capítulo aunque no sepas nada de literatura modernista (no, si yo tampoco). Y cómo sonríes, esa sonrisa tan fea, te carcajeas como un camionero y me hipnotizas. 
Por cierto, tus chistes, esos que no haces más que repetir, ya cansan. Realmente nunca tuvieron gracia, pero tienes esa capacidad de equivocarte una y otra vez aunque los hayas contado mil veces, que hace que estalle con cada palabra.
Ojalá fueras un poco más perfecto para así poder quererte un poco menos.

dulce espiral de dolor perpetuo

Quién necesita música pudiendo escuchar tu risa en estéreo.

Quién necesita un despertador pudiendo dejar que tu luz lo acaricie como una manta de seda.


Quién necesita guantes pudiendo rozar tu piel morena.


Quién necesita pastillas pudiendo aferrarse al somnifero de tu respiración.


Quién necesita un mapa pudiendo seguir las líneas de tu cuerpo.


Quién necesita vivir pudiendo morir entre tus brazos.


sábado, 22 de noviembre de 2014

Autoestima

Siendo como soy, con una autoestima ínfima, necesito que me repitan constantemente lo guapa que soy. Otros lo verán distinto, pero es un ejercicio de egocentrismo sin el cual no me siento tranquila. La constante atención y halagos de los demás son como una colchoneta para que no me caiga al vacío. Es por eso por lo que no puedo evitar a veces ser una niña pequeña que quiere que la atiendan como a una princesa.
Si la atención no recae sobre mí de modo que todo sea cubrirme de piropos y de cosas bonitas, me siento mal, me quiero matar y quiero matar a los demás. Sé que es un comportamiento infantil y nada atractivo, pero no puedo evitarlo. No sé si en algún momento me volví adicta a los halagos como si fueran un tipo de droga, pues yo siempre fui el patito feo, y cuando por fin me convertí en algo parecido al cisne, me aferré al primer piropo que me dirigieron. Y empecé a querer más, porque sentía que si no hacían mención a mi belleza o a mi forma de ser una y otra vez era porque no existía tal belleza, o porque mi forma de ser no agradaba ni a un loco.
Pero así como deseo ansiosamente que no hagan más que criarme entre algodones, no soporto ser el centro físico de atención, es decir, no soporto quedarme en el centro de la habitación mientras el resto de gente me observa, me analiza. Porque siento que de un momento a otro encontrarán todos esos defectos que me cubren de la cabeza a los pies y que tanto me horrorizan. No hay nada más parecido a un balazo que la mirada fija de otra persona analizando tu rostro, reflejando todo lo malo que hay en ti. Para mí una fotografía es como una sentencia de muerte, una imagen que corrobora mis pensamientos, que plasma sobre el papel esa fealdad que intento esconder tan deseperadamente.
El espejo es por veces enemigo y aliado: en ocasiones cada mirada es un latigazo en la espalda, en otras es una alucinación que hace que me vea hermosa aún sabiendo que no es cierto. Siento realmente una fuerte envidia de todas aquellas personas que se miran al espejo y se quieren, siempre. Esas que se observan durante varios minutos y son capaces de sonreír, sin resoplar ni lamentarse de "me sobra de aquí", "me falta de aquí", "tengo la cara hecha un cuadro".
Y sí, todos debemos aceptarnos como somos, querernos tal y como estamos. Especialmente, dicen, las mujeres, que la mayor parte nos vemos cohibidas en muchas ocasiones. Pero esos que gritan que todos los cuerpos son bellos, que uno debe aprender a aceptarse sin artificios, puede que no comprendan la presión del día a día. De todos esos cánones que aunque un par de chicos (por supuesto muy bien intencionados, pero también confundidos) se empeñen en negar, en decir que nadie busca esa mujer perfecta que tanto se vende, sabemos que la realidad es otra. Y eso es algo que no hace falta meditar en demasía, que está en todas partes y allá donde miremos. 
Que ir a comprar ropa se convierta no en una tortura pero sí en una muestra de lo fuera que estás de este mundo, de cómo fallas, de cómo eres todo lo que no deberías ser, de cómo no puedes ajustarte a lo que la sociedad te pide y por eso eresunagordaquenocabeenuna34. Eso es lo que realmente habría que cambiar. Y con sentimientos como ese en algo que debería basarse en buscar ropa que te haga sentir bella y valiente para afrontar el mundo y coger la vida con las manos, no podemos seguir diciéndoles a las chicas que son unas estúpidas por no aceptarse tal y como son.
Yo misma tengo pánico a las comidas. Las comidas como evento, como reunión. Sé que cada cosa que digo es aún más irreal que la anterior, pero aseguro que es igual de verdadera. Pero siento este extraño temor a los banquetes porque imagino que a cada bocado que doy, a cada movimiento que hago para llevarme el tenedor a la boca, el resto de comensales detendrán sus movimientos sólo para fijarse en cómo mastico, cómo trago, y si muestro placer al degustarlo. Y así, empieza a florecer la ansiedad en mi garganta, pues sé lo que todos están pensando: "mira la gordita cómo disfruta de la comida."
Nadie se odia por sí mismo, nadie se asquea al  ver su reflejo por capricho, porque se sintió con ganas de hacerlo nada más levantarse. Es un producto de todos, de todo lo que la sociedad ha creado, es esa presión, ese nudo en la garganta que siento cada vez que pongo un pie en la calle, que me hace sentir como si entrara en un campo de batalla donde cada persona está armada con un rifle, un rifle que dispara miradas de desprecio, miradas de condescendencia. 
Sentir que cada día es una guerra por la supervivencia, y que nunca seré lo suficiente para mostrarme al mundo no es agradable, y desde luego, no es uno de mis caprichos para llamar la atención. Ni siquiera soy capaz de reunirme con mis amigos sin que pase por mi cabeza la pregunta "¿qué pensarán al verme?". Porque sí, me asquea reconocerlo, pero la imagen física se ha convertido en algo importante, en un estamento que decide si vales o no. Esto no es ser superficial. Maquillarse no es ser superficial. Vestirse con ropa bonita no es ser superficial. Es tanto un mecanismo de defensa como una expresión de uno mismo.
Maquillarme me hace sentir segura y bien, nadie debe atacarme por ello y señalar mi baja autoestima. Sí, es baja. Pero como auto-estima que es, yo misma la mantengo, y yo misma soy la única que puede decir cómo lo hago. Si quiero maquillarme porque me veo bella, es mi decisión y sobretodo mi derecho. No soy menos humana por ello. 
Y con esto termino, esperando que las mariposas que siento en el estómago cada vez que entro a un sitio lleno de gente, los nervios que siento cuando voy a clase o las nauseas que me invaden incluso al ir a ver a mis amigos (esto sí que es algo que aborrecer, ese sentimiento de infelicidad en lo que es felicidad como ver a las personas que te importa, duele) desaparezcan. O por lo menos, que si yo no consigo vivir segura de mi misma, estas sensaciones sean algo que se vaya conmigo, que no vuelvan a molestar a ninguna niña que debería ir por la vida con una sonrisa para comerse el mundo.



martes, 30 de septiembre de 2014

Nunca más

- La escojo a ella. He tomado una decisión. Es lo que querías, ¿no estás orgullosa?

- Sí, has tomado una decisión. Y te voy a decir lo que conlleva: ya no podrás acudir corriendo a mí. Ni con tus problemas, ni por amor, ni por necesidad. Ni tristeza o enfado, ni siquiera cuando tengas ropa sucia y no te toque lavarla. Nunca más podrás acudir a mí. Nunca.


36 días

El estrés te mata por dentro y necesitas escribir. Tienes ganas de desahogarte con alguien pero la única persona que puede absorber tus quejas como una esponja ya no está disponible, y no puedes ponerte a gritar como una loca o saltar hasta romper el suelo porque eso lo hará peor.
Si te pones más nerviosa lo harás peor, porque nada se arreglará hasta estar tranquila, y nunca te habías pedido algo tan difícil de cumplir. Tienes hasta sueños recurrentes que te hacen ver lo mucho que necesitas tranquilidad y lo complicado que va a ser encontrarla. No puedes. Es sencillamente imposible. Relajarte en este momento suena a chiste, y aunque intentes estar calmada frente al espejo sabes que por dentro cada vez tiemblas más.
Te tomas un café, te pones a escribir, pones música lenta y te quitas los zapatos. No haces planes, piensas de qué color te vas a poner el pelo y miras de reojo la cama sin hacer y el desastre que es tu habitación (¿una metáfora de tu vida? Puede). Intentas alejar de tu mente esas imágenes que dan tanto miedo, esos flashes desesperados e hipocondríacos.
No sabes lo que te va a pasar, todo está mal, algo falla dentro de ti y no sabes lo que es. Hay tantas posibilidades que te abruman, pero confirmar la más temida es lo último que quieres.
Sólo te queda esperar a que se arregle sólo, como has hecho toda tu vida, mientras evitas tirarte de los pelo y escribes para echar fuera esos negros augurios.
Con la salud no se juega. 

sábado, 30 de agosto de 2014

Rebeldía artificial (2)

Yo también quiero ser rebelde. Yo también quiero hacer cosas que fastidien a mis padres. Marcharme de casa a una hora y no volver hasta el día siguiente. Beber, fumar, faltar a clase, tatuarme, hacerme mil piercings, teñirme el pelo, poner la música alta, meterme en una pelea, ponerme ropa rota, robar, correr por la calle por la noche, caminar sola por barrios peligrosos, insinuarme a hombres mayores, liarme con una mujer, maquillarme de negro, gritar al primero que se cruce conmigo.

Pero todo con la seguridad de que no me pase nada y seguir viviendo tranquila y sin problemas.

Porque soy una rebelde de capricho. Una patética niña de papá. 

Rebeldía artificial

- Sé cómo eras. Upper West Side. Edificio con portero. Esquí en Jackson Hole. ¿Me equivoco?

- ¿Quién te lo ha dicho?

- Nada, mi trabajo era encontrar chicas como tú. Tú serías perfecta.

- A ver, ¿por qué piensas que habría caído en tu juego?

- Tu familia era rica y tenías dinero fácil, y muchos sellos en el pasaporte para evitar sospechas. Y porque odias a tus padres. Estabas en una fase de experimentar, querías follarte a una mujer o a un negro. Vivir aventuras. Y para comprarte el bolso Birkin.

- Mierda, acepto.

Libertad

- Voy a coger el autobús directo al Bronx, voy a irme a la pizzería Angelo y me voy a pedir un trozo enorme con todo. Pero sólo uno, porque después tenemos la típica cena de acción de gracias en casa de mi prima. Seguramente luego iremos a bailar a la sala Montecarlo. Me voy a pedir un sex on the beach con diez cerezas al marrasquino y me va a invitar algún hombre.

- Veo que tienes un plan.

-¿Sabes? Ahí fuera nadie se me va a beneficiar por una lata de pepsi.

- Que te recuerdo que aún me debes.


viernes, 18 de julio de 2014

Ella no es como yo


- ¿Qué tal os va? Os va genial, ¿verdad? Besitos por aquí y por allá. Seguro que paseáis por todos los sitios por los que paseabas conmigo e incluso por algunos en los que yo ni he estado. ¡Ahora puedes ir a la playa y a la piscina con ella! Ya sabes, como a mí no me gusta siempre te fastidiaba los planes. Pues que os vaya bonito, que os vaya precioso. Por si acaso lo habías pensando, mejor que no me invites a la boda. Es un pelín extraño. Ella me mirará con cara de "toma puta, me lo he llevado yo" y yo la miraré a ella con cara de "a ver si adivinas donde estuvo esa boca antes de besarte a ti". No sería cómodo para los invitados, ya sabes.

- Deja ya de decir tonterías, no te estás comportando de una forma madura con todo esto. 

- ¡Pero si lo apruebo todo! Eres mi mejor amigo y tu felicidad es mi felicidad. ¿Que nos hemos desnudado el uno al otro? Sí, pero ya está superado ¿no? Tú por lo que se ve ya lo has superado. Dos ex's lo que fuéramos podemos seguir siendo amigos de la vie en rose. Y qué, ¿habéis pensando ya en el nombre de vuestros hijos? A ver si os van a gustar nombres distintos y ella se enfada y la liamos, que ya sabemos cómo se pone cuando no consigue lo que ella quiere.

- No hables de lo que no sabes...

- Tranquilo, sólo hablo de lo que sé, no como otras, ¿verdad? Pero bueno, qué mala educación la mía, a veces no me doy cuenta de que la pobre no tiene la culpa de que su cerebro vaya tan despacio. Ella, el internet explorer de las mujeres. Creo que acaba de recibir la noticia de que España va a ser sede del mundial '82 y está esperando en el estadio a ver si ve a algún jugador guapete. Corre vete a buscarla, que va a coger frío. Tranqui, no voy contigo, que no quiero que te llore con que no me vuelvas a ver.

- Eres imbécil, como la conoces tanto... ¡ella no es como tú!

- Claro que no es como yo, yo soy mejor.




sábado, 12 de julio de 2014

Que se jodan

¿Sabéis lo más divertido? Ese gran dilema de si un chico y una chica pueden ser mejores amigos. Yo siempre he dicho que sí porque hola, el afortunado en mi caso es un hombre. Pero ahora no me lo creo, porque SÍ, siempre pasan cosas, cosas que pasan cuando un hombre y una mujer están a solas. Luego uno de los dos se cuelga, el otro no, pero en vez de dejar de pasar cosas se multiplican (en la cama, en tu cama, en su cama, dentro y fuera de la ciudad y hasta en un ático vacío). Sorpresa, todos piensan que sois novios porque hay besitos en la frente y os pasáis el día juntos.
Voy a poneros en situación: pongamos que tu bff, your vey best friend, tu amigo chachi pistachi, el compi de faenas decide que su vida es "increíble, bestial, brillante como el sol, cuando está contigo". Y al cabo de un tiempo llega tu hada madrina, la cabrona, y hace que decida cambiarte por otro grupito. 

Ahora sí que el "pasa de mí" cobra una fuerza sobrehumana. Porque estoy en un punto en el que paso de que me hagan caso por lástima. Me piro de todo el mundo para ver la cara que se les queda cuando les deje tirados. Porque estoy harta de que la que se quede a un lado sea yo. 
Mirad chicas, si te prometen el oro y el moro y luego nanai, pues una buena patada en los morros, para que vean las cosas como son. 
Hay varias formas de que reaccionen:
La primera: Que se os pongan chulitos con "pero que actitud tan infantil" "Verás como si estás con ellxs un rato te caen bien" ALERTA, CUIDADO CON ESTA nunca nadie debe decir "conócelxs y te caerán bien" Tienes tus motivos para que te caigan bien como los medievales para pensar que la tierra era plana y colega, yo tengo los míos para querer vomitar cuando les veo. 
La segunda: "Que no, que aún somos mejores amigos, puedo tener más amigos a parte de ti". Sí claro, pero oyes, a un mejor amigo no se le tiene escondido para sacarlo cuando el resto del grupito ya tiene plan sin ti.
La tercera: "Pobriña, ayayay que tiene celos" Ante esta lo mejor es escupirles en el ojo. Compadecerse cero, chicas.

La cuestión, dejadles que escojan mal,, que cometan el mayor error de su vida. Ahora se van a joder.


jueves, 10 de julio de 2014

Qué puta

"Tienes mucho talento, aunque solo lo uses para pintarte los ojos".

Sí, a mí me dijeron eso y me quedé con la misma cara que tenéis ahora. Es que me perdí el capítulo en el que explican que la belleza no está ligada a la inteligencia. Que yo he tenido que pasar por etapas de fea que leches, siempre he dicho que soy como el buen vino y que mejoro con los años. Ahora estoy mínimamente buena pero tenías que verme hace 5 años. Y maquillarte no te convierte en peor mujer que una que va "al natural".
Que soy menos que otras por marcarme el eyeliner gatuno y ponerme los labios como una cereza todos los días de mi vida y sentirme genial con eso, vaya. Que os gusten las chicas cuquis no quita que las que tenemos ese toque curvilíneo/latino/sexy o como se le llame seamos unas putas.
Los chistecitos con las tías que QUÉ SORPRESA EH? ERA MÁS GUARRA QUE TÚ, QUE YA ES DECIR, empiezan a perder su gracia caramba. 
Una mujer no es menos que otra por ser más "metefichas" o estar con x tíos, igual que tampoco lo es una que prefiere pasar de ellos. ¿Queréis dejad que hagamos con nuestros coños lo que nos sale del coño?
Que pasa que yo tengo como una especie de resorte que hace que me insinúe (o algo así) cuando hable con los hombres, pero no lo hago a propósito y mucho menos quiero hacer una colección de penes en mi estantería. Además de que he tenido un par de escarceos y ya, que yo paso AUNQUE NO OS LO CREÁIS. Siempre y cuando a las cabezas masculinas no se les ocurra que igual no soy yo y son ellos que ven cosas donde no las hay porque están desesperaditos. 
No quiero irme del tema, solo quiero deciros a todas que seáis como queráis, como os sintáis felices. Y que nunca hagáis nada mirando por los demás o por un tío en particular.
Ponte la ropa que quieras, el maquillaje que quieras, el pelo como quieras, pero no lo hagas ni para resultar más atractiva a nadie ni para complacer a nadie TU CUERPO ES TUYO Y SI TE SIENTES HERMOSA HACIENDO O LLEVANDO X COSA ESTAS FANTÁSTICA.

Que no se me olvide, que el objetivo de esta entrada es defender que si estamos buenas, que si somos seductoras, que si nos pintamos los labios y llevamos el pelo ondulado y despeinado, eso no nos convierte ni en putas, ni en objetos, ni en machistas (que nos quita lo feminista, ¿en que mundo vives?), y no nos hace menos inteligentes. 


También me han dicho infinitas veces lo de "hay que depilarse" y chicas, es hora de que los hombres aprendan que tener vello cortito significa que ya te has depilado y que tienes que esperar un poco más para hacerlo otra vez. Que no nos pasamos todos los días la maquinilla. A ver si las bandas de cera hay que pasárselas a ellos por la cabeza. 


Me da igual

En estos momentos que todo se está erotizando, que todo gira alrededor del sexo y del amor, parece que estar soltera es una humillación. Y no voy a negar que soy otra de las ovejitas que siguen esperando que algún día a algún príncipe en vaqueros se le estropee la moto delante de mi casa y fluya la magia. Pero el karma se está cebando conmigo y sólo me envía a los bufones de la corte.

Así que sí, soy otra de esas descerebradas que han decidido pasar de todo y volcar su insatisfacción en internet. Siempre me dije a mí misma que me haría famosa, ahora queda esperar al porqué.