Yo también quiero ser rebelde. Yo también quiero hacer cosas que fastidien a mis padres. Marcharme de casa a una hora y no volver hasta el día siguiente. Beber, fumar, faltar a clase, tatuarme, hacerme mil piercings, teñirme el pelo, poner la música alta, meterme en una pelea, ponerme ropa rota, robar, correr por la calle por la noche, caminar sola por barrios peligrosos, insinuarme a hombres mayores, liarme con una mujer, maquillarme de negro, gritar al primero que se cruce conmigo.
Pero todo con la seguridad de que no me pase nada y seguir viviendo tranquila y sin problemas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario